miércoles, 12 de junio de 2024
Jándula
Una nueva novela sobre la guerra civil española, que transcurre en un pueblo de ficción de la provincia, esa sí es real, de Jaén.Jándula, el nombre del río de la sierra de Andújar, vena templada al sol de Andalucía, tono pardo dorado que refleja la serranía. En el microcosmos de ese imaginario Jándula se desarrolla la acción, David Uclés es el narrador.
Ha sido toda una sorpresa para mí.Habría podido asociar al río con los sucesos bélicos que tuvieron lugar en sus riberas, el Lugar Nuevo, durante el asedio al santuario de la Virgen de la Cabeza(1936-1937) o en los primeros momentos del golpe, julio ardiente, cuando el capitán Reparaz, al frente de la Guardia Civil de Andújar y que muy pronto se pasaría a los franquistas, decidió arrojar entre sus aguas la dinamita de las obras del ferrocarril a Puertollano y de los pantanos para evitar que los obreros se la dieran a los milicianos.
Jándula, con ecos de berreas del ciervo y de correrías del jábali.Jándula tan vinculado a mi infancia, convertido ahora en un pueblo en guerra.
Si Uclés conociera estos hechos, seguro que escribiría algo así como que la explosión de la pólvora abriría un crater a modo de sumidero por donde se colaría la fina lámina hídrica.
Mis felicitaciones al autor.
viernes, 7 de junio de 2024
Colombista
Me gusta ir los domingos al cordobés bulevar del Gran Capitán y rebuscar entre los puestos de venta de colecccionismo: sellos, postales, papeles viejos,etc. El otro día adquirí unos sellos de Ecuador y Panamá, fechados en 1935 y dedicados a conmemorar el viaje de Colón en 1492. Tras unas pesquisas, descubrí que no tenían valor postal y que fueron emitidos por la Sociedad Colombista Panamericana, que aunque su acta de fundación se firmó en el monasterio onubense de La Rábida, tenía su matriz en La Habana.
El objetivo que perseguían era que los países los adquirieran y pusieran a la venta los días 11 y 12 de octubre, mientras que el resto quedaba para su comercialización filatélica. Fue un proyecto bonito, pero frustrado. Eso sí, a mi me gusta saber de estas cosas y como mi colección no es muy ortodoxa, les he hecho sitio en uno de mis álbumes.
lunes, 3 de junio de 2024
Madridista
Soy seguidor del club blanco por amor a una persona, mi padre y amor a una ciudad, Madrid.
Aficionado al club local, el Iliturgi CF, histórico de las divisiones inferiores, a través de la radio, de los noticiarios documentales (el NO-DO) y luego de la televisión, mi padre era un aficionado merengue de los pies a la cabeza. De tal palo, la astilla.
Recuerdo la Copa de Europa de 1966, la del equipo ye-yé, cuando mi padre y mis dos hermanos mayores fueron a verla a casa de mi tío Pepe Santos y consideraron que era demasiado pequeño y me dejaron en casa. Como ganamos, poco me duró el enfado.En seguida, las estampas de futbolistas que coleccioné con pasión, a pesar de que mi madre decía que era espinchacar el dinero o aquellas láminas con los mejores ases del balón, que salían en el periódico que compraba mi padre, como ahora el Marca publica esta ilustración que me sirve de imagen.
Y de Madrid qué decir.Para un niño de Andújar cada viaje a casa de mis primos, los García Guerra era una aventura. Una ciudad única que desde el primer momento me cautivó. Con ellos fui por primera vez al Bernabeu, a ver nada menos que el derbi de la temporada 1971-1972 que ganamos con el solitario gol de Aguilar. Castellana abajo, el claxón y nuestros gritos, la bandera blanca asomada por una de las ventanillas, eramos unos locos, pero la ocasión lo merecía.
Después asistí en varias ocasiones al estadio, en los Trofeos Santiago Bernabeu, en algún que otro partido de la Liga y el año pasado a la Semifinal contra el City.
Del otro Manchester, el United, recuerdo cuando nos eliminaron en el 68 por obra de ese genio que era George Best.
A través de la tele fui testigo de las remontadas históricas que nos llevaron a un título nuevo, la UEFA Cup, pero también derrotas como aquella final de la Recopa con el Aberdeen de Ferguson.
Después, la Quinta del Buitre, los Galácticos, los Zidanes y Pavones y siempre, siempre el Madrid.
El presidente dijo en la celebración de la 15 que el mérito era también de todos los trabajadores del Cub y me emocioné, pues mi hijo, desde enero de 2023 es uno de ellos. También de todos los aficionados, de mi hija y sobrinos, de mis amigos:Vidal, Andrés, Pepe, Julián....de todos los que seguimos estos colores.No hay una explicación racional, todo es puro sentimiento o quizás la pervivencia de la infancia, que debería ser siempre la patria feliz de todo ser humano. Entiendo a los que siguen a otros equipos, felicito al Borussia por su magnífico partido y ojalá pudieramos ganar todos.
¡Hala Madrid¡
miércoles, 15 de mayo de 2024
Académico
En 1920, el historiador y profesor cordobés don Antonio Jaén Morente fue nombrado miembro de la Academia de Córdoba.No llegó a leer su discurso de ingreso, pero sí que mantuvo varias colaboraciones con esta institución.
Académico
La Academia de Córdoba me ha honrado al hacerme uno de sus miembros, correspondiente por Andújar, mi pueblo.
Igual que mi idolotrado Antonio Jaén Morente y tantas otras personas estudiosas de la historia y cultura cordobesa. Me siento honrado y espero hacer méritos para seguir en la brecha.
Por lo pronto, ya preparo mi futuro discurso de ingreso.
lunes, 29 de abril de 2024
Una de gambas fritas
Me da igual que le quiten la cáscara, como hacen en Córdoba o freirlas tal cual como acostumbran en Sanlúcar de Barrameda. Son una delicia, esa carne tan suave y a la vez consistente, simbiosis pefecta de lo duro y lo blando, sensual, crujiente y a la vez tierna. Es como una amante secreta, la gamba frita es una delicia. Es verdad que también están buenas acompañando a un guiso marinero, al ajillo , rebozadas como tan bien las hacían en el kiosko del Parque en el Jaén de mi juventud o simplemente cocidas.Las gambas, la gamba, es la Venus del marisco, la reina de los mares que se sacrifica y deja apresar en las redes para deleite nuestro.
Brindo por ellas y a probarlas
miércoles, 24 de abril de 2024
Carlos III
Tiene fama de haber sido el mejor rey de España, popularizado en la canción a la Puerta de Alcalá-junto con el Museo del Prado y el Jardín Botánico, erigida en su época-. Llegó desde Napoles, para hacerse cargo del reino tras la muerte de su hermanastro Fernando VI.
He tenido ocasión de estudiar las fiestas de su proclamación en 1759, también lo recuerdo de los billetes de 5.000 pesetas emitidos en 1976 o por el famoso brandy de Osborne con su escudo y nombre.
Pasé por el instituto de Córdoba, puertas abiertas por un acto cultural y sin que nadie se percatara, me introduje en su patio. En una de las paredes, tras ser descubierto en unas obras, su heráldica es testigo de los silencios de siglos y del alboroto y ruido de cualquier día de clases.
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