miércoles, 9 de noviembre de 2016

Barras y estrellas

Ahora todo el mundo se sorprende, pero también hay quien lo veía venir. Clinton es  ya un apellido marcado para los electores norteamericanos: las aventuras de su marido, no solo el affaire Mónica
Lewinsky sino sus fracasos como en Somalia; su derrota en 2008 como candidata demócrata o su débil actuación como Secretaria de Estado. Trump es un plutócrata y da miedo, pero será del mismo tipo que otros antecesores en el cargo como Reagan o Bush Jr.. Habrá seguramente algún nuevo Irak,  con sus correspondientes daños colaterales....pero lo peor es que el mundo seguirá huérfano de un liderazgo positivo y los tímidos intentos de Obama de arreglar pacíficamente los problemas serán muy pronto solo recuerdos en los libros de Historia. Quizás los demócratas podrían  haber explorado otras opciones como la misma Michelle Obama o el más progresista Sanders. Pero por otro lado, los norteamericanos no son tontos y si Trump se sale de madre habrá que recordar lo que ya pasó con Nixon y el escándalo del Watergate, el espionaje al contrincante político y su destitución al ser descubierto.. Habrá que ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

1 comentario:

  1. Me gusta sobremanera el análisis de mi amigo el historiador

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